Rafael Palmero | Obispo Orihuela-Alicante
Hemos comenzado ya el nuevo curso Pastoral. Ayer, precisamente, teníamos la apertura de curso en el Seminario de Orihuela. Esos 65 seminaristas que este año inician una andadura nueva son para todos nosotros un reto y una esperanza. Vamos a acompañarles con mucha ilusión y con mucha esperanza. Hemos dado ya ha conocer estos días el nuevo Plan Diocesano de Pastoral para los próximos años y concretamente para este curso. Y en este curso hemos recordado a todos por Vicarías que la reciente visita del Papa a Madrid ha puesto de manifiesto la urgencia de intensificar nuestro trabajo con niños y, sobre todo, con Jóvenes; porque estos tienen hambre y sed de Dios y ciertamente si acertamos a compartir con ellos la suerte, no pequeña, de conocer y amar a Cristo, estaremos haciendo una tarea que es evidentemente eclesial y que ciertamente es muy del agrado del Señor, pero que nos ayudará a todos a formarnos, a tener los mismos sentimientos de Cristo Jesús y, por lo mismo, a crecer espiritualmente. Porque la vida de todo bautizado discurre por este sendero. Vamos avanzando día a día en este «forrarnos» por así decir, desde un punto de vista interior, de los sentimientos de Cristo para tener los mismos que Él tiene, sintonizar con Él, pensar con Él, identificarnos con Él y movernos siempre de su mano. Yo deseo a todos, no solamente a los Diocesanos, también a los estamentos civiles, y a aquellas otras entidades que tienen alguna relación con la Iglesia que caigamos en la cuenta de que el señor nos da una oportunidad nueva y que tenemos que aprovecharla de la mejor manera posible.
Si conjuntamos todos los esfuerzos y sumamos todas las capacidades estaremos en el mejor de los senderos.
Que el Señor nos lleve de su mano, puesto que Él es el camino, Él es la verdad, y Él es la vida. Lo hemos experimentado y vivido gozosamente los días pasados de la JMJ 2011 en Madrid.
Fuente: diocesisoa.org




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